martes, marzo 01, 2005

Monstruario

Si algo no se le puede reprochar a Clarín es el seguimiento exhaustivo de los casos policiales más inhóspitos. Como ningún diario argentino, Clarín, para beneficio de almas curiosas y literarias, detalla los casos más escatológicos: esos casos que desatan en la barra del bar la sonrisa perversa. Recuerdo que la cobertura del caso Barreda, odontológo de profesión al que conyugue e hijas -todas posteteriormente masacradas con una motosierra, si no recuerdo mal- apodaban "conchita", fue insuperable y diría casi artístico.

Probablemente en este tipo de coberturas el periodismo preste un marco para aislar esa realidad saturada por la temporalidad del crimen. Quizás estas coberturas sean lo único que vale la pena leerse en el cuerpo de un diario. La sección "policiales", en definitiva, desde mi punto de vista, es barroca, ahí el lavado informativo fracasa: hay sucesos crudos y pasionales, miserias impensadas, noticias ajenas a la manipulación, monstruos en estado puro. Como en una vidriera tenebrosa, está expuesto el mundo pararelo de las almas desquiciadas.

1 comentario:

Jimena dijo...

y es imposible no detenerse a mirar ese costado, no darse vuelta aun a riesgo de convertirse en estatua de sal.

e imposible mirarlo sin preguntarse qué es lo que en definitiva compartimos con el monstruo que tuvo la desgracia (o no) de serlo en estado puro.