lunes, febrero 20, 2006

La peste

En un tímido encierro, la plaga de polillas que avanzaba sobre la ciudad lo movía a pensar que escribiendo sólo completaba un ritual de despedida.

4 comentarios:

Funes dijo...

Durísimo ese libro.

León dijo...

Ritual de despedida, me gusta pensar así a la escritura. Con o sin polillas, uno deja ese mensaje como testimonio como razones, como motivos, algo así como una carta de suicida.
Nada. Me gustó la frase y listo.

León dijo...

Pero, ¿han observado ustedes cómo a trescientas millas más allá de donde terminan los hilos del telégrafo y las líneas de los vapores correos, se marchitan y mueren las mentiras monstruosas de nuestra civilización, para ser reemplazadas por puros ejercicios de gente imaginativa que ofrecen la futilidad, con frecuencia el encanto, y a veces la verdad profunda y escondida de las obras de arte?

León dijo...

Perdón, está en Lord Jim, de Joseph Conrad.